Séptimo día de trabajo.
Hoy ha sucedido la catástrofe: me han despedido. Yo no tengo la culpa de que los gatos tengan los ojos tan bonitos.
La idea de que haya mundos, planos o galaxias dentro de nuestro mundo, plano o galaxia no es nueva, pero tampoco es demasiado descabellada. Piensa un poco, ¿cómo nos ven las hormigas? pues nos deben ver como gigantes exosféricos que podemos manejar su mundo a nuestra voluntad, ¡que podemos crear su mundo a nuestra voluntad! ¿Quién no ha tenido un terrario de pequeño?
Gracias a los bonitos ojos del gato, pensando en estas cosas estaba y cuando más de cerca quise mirar sus ojos, que parecían mundos, ocurrió lo malo.
A veces, todo consiste en aguantar y si no lo haces pierdes. Cuando no aguantas la presión del adversario, puedes perder la mano jugando al poker, pero cuando lo que no aguantas es una escalera, se te cae encima, pero antes el jefe y lo que pierdes es el curro. Si el jefe además, se queda colgando de la terraza a dos pisos de altura, pierdes algo más que los nervios y cuando se te resbala de las manos sudorosas y cae al contenedor de escombros, lo que te gustaría perder son los colores y volverte invisible; pero cuando se levanta por su propio pie y te pega un puñetazo por idiota, pierdes algo más que un diente.
Menos mal que después ha caído inconsciente.
…
He seguido la ambulancia en la que iba el jefe. Conducía la dueña de la casa que reformábamos, ¡nos hemos saltado cuatro semáforos en rojo!, ¡todos los coche se apartaban!, yo creo que la señora lo ha hecho porque le ha venido en gana, los enfermeros nos aseguraron que hasta dentro de unas horas no podría ver a nadie, y además no dejaba de gritar cosas como “¡ahí os quedáis pringados!” o “jodeos cabrones” o “¿quién manda ahora putitas!” yo callaba y me agarraba al cinturón con todas mis fuerzas.
Ya en el hospital, el jefe me ha dicho que no me quiere volver a ver. Sólo tiene un esguince de tobillo. Supongo que el poliestireno ayudó bastante. Estoy contento por él, pero es terrible haber perdido el trabajo.
Al llegar a casa, no estaba mi madre… ¡claro!, algunas personas tienen trabajo, pero al menos internet ya funcionaba, me he sentado delante del ordenador: ningún mail. Y yo he perdido la dirección de Cat… ¿y si ella también ha perdido la mía y nunca más podemos hablar? Me he puesto a llorar, pero por voluntad propia mi mano ha descendido por debajo del pantalón y me ha comenzado a acariciar… a los tres minutos era un hombre más feliz, y veía las cosas más claras: que mi experiencia en la albañilería hubiera terminado no significaba el fin de toda la creación… si no más bien que un abanico inmenso de posibilidades se abría ante mi, ¡un paso al siguiente nivel!
catástrofe
2 replicante(s):
Esa idea es mia. El simpático robot llamado S. Hawking me la robó. Que es esa estupidez de que el universo es infinito?? Para uno de esos gusanos rojos askerosos que viven en la arena de la playa. La playa es su universo, y les parece infinita... Hasta que viene un niño con una pala y los parte por la mitad... entontes piensan "ññññcual de las dos mitades se ha quedado el cerebro?? y la respuesta es: ninguna ññññññ)
Conclusión: nosotros somos como los gusanos de arena. Pero más peludos.
H.D. no estes triste, los buenos tiempos llegarán... algún día.
Publicar un comentario en la entrada